Los datos geoespaciales son información que describe objetos, fenómenos o eventos en la superficie de la Tierra junto con su ubicación geográfica. Dicho de manera simple: no solo nos dicen qué es algo, sino también dónde está.
A diferencia de los datos convencionales (como una lista de nombres o números), los datos geoespaciales incluyen una referencia espacial: coordenadas (latitud y longitud), direcciones, polígonos o cualquier forma que ubique la información en el espacio físico.
Fuentes comunes de datos geoespaciales
Satélites (imágenes ópticas, térmicas, radar).
Drones y aeronaves (fotogrametría, LiDAR).
Sistemas de posicionamiento global (GPS/GNSS).
Sensores terrestres (climáticos, ambientales, de tráfico).
Bases de datos oficiales (catastros, censos, cartografía).
Usos de estos datos
Planificación urbana: diseñar ciudades, carreteras y servicios públicos.
Seguridad pública: monitoreo en tiempo real, gestión de emergencias.
Energía e infraestructura: inspección de gasoductos, líneas eléctricas y obras críticas.
Agricultura de precisión: optimizar cultivos según suelo, clima y agua.
Medio ambiente: monitoreo de bosques, biodiversidad, inundaciones o incendios.


